29 julio 2017

PUNTO ÓPTIMO DE LA CREACIÓN



PUNTO ÓPTIMO DE LA CREACIÓN



El ejemplo de perfección en la creación-evolución-maduración-desarrollo es Jesús, el Hijo de Dios e Hijo de María Virgen, es el Misterio de la Unión Hipostática del Verbo.



1.-


 Hablando razonablemente,  ¿Cuál puede ser el punto óptimo de la evolución?, lógicamente que no es el progreso propio, no es el desarrollo tecnológico, es el progreso-evolución-maduración en el ámbito espiritual.

 Primero fue la creación espiritual luego la material, la evolución lógica es la perfección de la espiritualidad en lo terrenal-material-corporal.


2.-


 El progreso en lo perecedero, corruptible y susceptible de ser perdido, no es progreso, no es evolución, no es maduración.

 Lo que es descartable, perecedero, corruptible, no evoluciona, no progresa, solo cumple su ciclo y vuelve al polvo, muere, se pudre.

 El progreso material es temporal, momentáneo y susceptible de ser perdido, incluso dura menos que la vida del que se lo procura. Es algo absolutamente secundario.


3.-


 Dios hizo primero, en el principio, génesis, la creación espiritual, luego la creación terrenal-material-corporal.

 Somos criaturas de Dios, y como es lógico, no pudo hacer algo bajo, imperfecto o desemejante a Él.

 Todo creador se esmera, esfuerza, para que sus obras sean superiores, o al menos similares a Él.

 Su mejor creación es la humanidad.


4.-


 La humanidad creada por Dios es larva de Divinidad.

 Dios creó a la humanidad perfecta y perfectible, la dotó de capacidad de evolución, desarrollo, progreso.

 Como sucede con una semilla, hay que cuidarla aunque se desarrolle per se, necesita de lo externo para evolucionar, progresar, madurar y fructificar.


5.-


 La humanidad por sí misma no puede desarrollarse, necesita de Dios, de Dios procede todo cuanto necesita para su progreso-evolución-maduración-desarrollo.

 La humanidad por sí misma puede progresar materialmente, también algo moral e intelectualmente, pero nunca llegar a una evolución espiritual.

 Para un desarrollo-evolución espiritual de la humanidad, es necesario que Dios intervenga porque Él hace fructificar, madurar y florecer.


6.-


 Para evolucionar espiritualmente y dejar de ser una larva que se arrastra-repta sobre la faz de la tierra, hay que dejar de ser ególatra narcisista que se auto compadece y se dedica a hacerse adorar.

 Para progresar-evolucionar espiritualmente, hay que amar y querer amar, así se forja un espíritu de amor, una voluntad Divina, superior, espiritual y perfecta.

 El que teme por sí, el que se preocupa por sí, genera miedo, orgullo y deseo de ser amado, un abismo de impurezas.

 El que se olvida de sí, rompe el cerco, transvasa el límite de su miseria y genera amor, deja de ser un abismo, un agujero negro en el espacio y pasa a ser un sol, genera vida-luz.


7.-


 Evolucionar espiritualmente es progresar en el amor, es perfeccionarse en el amor y en la voluntad de amar.

 Las almas involucionan, solo dedican tiempo a hacerse amar, se adoran a sí y esperan-desean-reclaman ser adoradas-amadas-tomadas en cuenta.

 Perfección en el amor es amar por amar, como el sol que ilumina porque es sol, solo porque sí, porque es su naturaleza-ser-esencia.

 La perfección del amor se expresa en la aceptación, en el perdón, y mas aun, sufriendo en el lugar del otro. El extremo es padecer no solo por buenos, sino para el bien de los malos y por el bien de los enemigos.


8.-


 El ejemplo de perfección en la evolución-maduración-desarrollo es Jesús, el Hijo de Dios e Hijo de María Virgen.
 Es Perfecto Hombre por ser Hijo de la Perfecta Mujer, y es Perfecto Dios por ser Hijo del Dios Perfecto.

 Lo que es por sí mismo, lo que recibió, lo templo, probó, confirmó y desarrollo en su vida de obediencia al Padre y de entrega por amor a Él y a la misión de la salvación de las almas.

 El Misterio de la Unión Hipostática del Verbo, (La doble naturaleza del Señor = Perfecto Hombre y Perfecto Dios), es el colmo de la evolución, de la perfección, del desarrollo, de la maduración.

 Una vez mas, lo es por herencia, por haberlo recibido de sus padres, pero lo es también porque Él lo conservó, templó, desarrolló y confirmó en la vida diaria.


9.-


 Pasos en el progreso-evolución-desarrollo-maduración:


1.- Reconocer el error, la indigencia propia, la necesidad de Dios. llamar ‘bueno’ a lo que verdaderamente es bueno mas allá del gusto, deseo, conveniencia, y llamar ‘malo’ a lo que realmente es malo mas allá de deseos, gustos, vicios, conveniencias, intereses .

 En esto, pedir perdón, renunciar a lo malo, hacer el firme propósito de corregirse-reencaminarse-enmendarse y reparar, hacer penitencia, sacrificio por los daños y perjuicios incurridos.


2.- Dios responde a ese deseo, reconocimiento, aceptación de la verdad, sacrificio-renuncia a sí mismo y a los malos caminos.

 Dios envía su Espíritu, comienza su obra en el alma, la creación espiritual, como en el génesis, el Espíritu de Dios aletea sobre las aguas, pone orden, el orden de Dios.

 También fortalece el deseo de volver a Dios, al buen camino de olvido-renuncia a sí mismo y de dedicación-consagración-entrega a Dios, de aceptación de su Voluntad.


3.- Dios envía a su Hijo con el poder del Espíritu, son los Siete espíritus de Dios enviados al mundo que menciona el Apocalipsis.

 El Hijo derrota la voluntad propia, conquista palmo a palmo el alma, cada aspecto de su vida. Siete victorias de Dios y siete derrotas de la voluntad rebelde sujeta y al servicio del adversario.

 Finalmente, el Hijo planta su bandera, alza su Señal, establece su Signo, el Santo Sacrificio Espiritual se renueva en el alma, es consagrada al Hijo y Él la consagra al Padre. Sobre ella brilla la estrella de una nueva creación de Dios, de su victoria-conquista.


4.- Dios Padre ve la Señal del Hijo, la Cruz luminosa, ve el Santo sacrificio Espiritual renovado, actualizado, ve al Hijo Vivo y Presente, reinando en el alma, y se apura en descender a ella.

 Se cumple lo que dijo El Señor, el que ama-obedece a Dios, es amado por Dios y El Padre y El Hijo ponen su morada en él. El Hijo hace Reinar al Padre y El Padre se encuentra donde Reina El Hijo. Esta alma pertenece irreversiblemente a Dios, fue confirmada en gracia.


5.- Luego llega la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, El Espíritu Santo. Es la Esencia-Ser de Dios, es el Amor entre El Padre y El Hijo, Es El Amor mismo.

 Es Fuerza-Fortaleza, Es Voluntad-Vida, Es Esencia, Es Potencia de Dios, por ello acaba de transformar, transfigurar y transubstanciar al alma a imagen y semejanza de Dios, dotándola de segunda naturaleza.

 El alma tiene naturaleza humana perfecta y naturaleza divina perfecta, se halla plenamente unida-fundida-confundida con Dios.


6.- En una acción-obra conjunta de la Santísima Trinidad, el alma es sellada con la esencia de Dios, con el ser íntimo de cada una de las Tres Personas Divinas.

 Es una triple bendición que deja totalmente espiritualizada a la persona y plenamente transubstanciada a perfecta imagen y semejanza de Dios.


7.- Con la bendición final, esta persona hecha nueva a imagen y semejanza de la Santísima Trinidad integra a la creación a su lado, compartiendo su potestad-autoridad-poder-mando-comando.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LA GUÍA DE DIOS PARA ESTOS TIEMPOS, Viene-Vuelve El Señor, el lugar de encuentro con Él

LA GUÍA DE DIOS PARA ESTOS TIEMPOS , Viene-Vuelve El Señor, el lugar de encuentro con Él   La oración es el punto de encuentro con...