19 abril 2014

Los linajes de Dios y del adversario (XIII)



Los linajes de Dios y del adversario (XIII)

Los linajes de Dios y del adversario (I):

Los linajes de Dios y del adversario (II):

Los linajes de Dios y del adversario (III):

Los linajes de Dios y del adversario (IV):

Los linajes de Dios y del adversario (V):

Los linajes de Dios y del adversario (VI):

Los linajes de Dios y del adversario (VII):

Los linajes de Dios y del adversario (VIII):

Los linajes de Dios y del adversario (IX):

Los linajes de Dios y del adversario (IX bis):

Los linajes de Dios y del adversario (X):

Los linajes de Dios y del adversario (XI):

Los linajes de Dios y del adversario (XII):

Capítulo I: ESCUCHÁNDOLO Y OBEDECIÉNDOLO

 Entrando El Señor en el mundo pulveriza, destruye, aniquila el orgullo, echa a tierra esa montaña inútil de delirio y fantasía donde nos creemos autosuficientes, mientras que no es otra cosa mas que un abismo de inmundicias.

 Dios no esta en contra nuestra sino en nuestro favor, pero a favor de un Verdadero y Eterno Bien, no del bien aparente y miserable que tratamos de procurarnos miedosa y cobardemente.

 Dios como Pare Que Es Quiere el Verdadero y Eterno Bien para nosotros, sus hijos, no permite que os engañemos, esclavicemos, enredemos y enloquezcamos corriendo tras lo que es inútil perdiendo el tiempo.

 Nos da una oportunidad de corregirnos, encaminarnos, de salir del abismo de mentiras, egolatría, miedo, inútil dedicación a sí mismo, y esto ocurre cuando permite el tropiezo para que comamos polvo.

 Ahí es que irrumpe El Señor en nuestra vida, Viene El Hijo de Dios a Salvarnos, y lo hace pulverizando el orgullo, fulminándolo.

 Apegados al orgullo, suponiendo que nos defendemos escondiéndonos, vemos a Dios como enemigo, no abrimos los ojos, no comprendemos que es inútil prescindir de Él o pretender ponerlo a nuestro favor, querer someterlo a los caprichos.

 Dios Es Libre y entra en nuestra vida como Dios y Viene como Rey, como Vencedor y para Vencer, por ello es que golpea el orgullo, nos destrona y llama a la Humildad, a la Verdadera Humildad que consiste en aceptar la Verdad.

 La falsa humildad es aquella que se vende en el mundo donde las almas se tienen lástima a sí mismas y se adulan mutuamente mientras hacen estupideces suplicando adoración, mendigando aceptación y desesperándose por obtener un poco de atención.

 Debemos abandonar el orgullo, dejar de tenernos lástima, dejar de enloquecernos queriendo controlar a Dios y empezar a confiar en Él, tenemos que prestarle atención, entender que Él quiere Guiarnos a la Vida Verdadera, y que en eso es necesario colaborar escuchándolo y obedeciéndolo.

Capítulo II: LLEVANDO UNA EXISTENCIA MISERABLE

 Las almas no tienen fe, incluso quienes dicen tenerla solo practican una fe de principiantes, infantil, totalmente desamorada, llena de miedo, impregnada de amor propio donde mas buscan la adoración que adorar.

 Unos buscan ser adorados por Dios y otros buscan ser adorados por el mundo, pero son pocos, muy pocos los que realmente adoran a Dios.

 Dominadas, controladas, sometidas por el miedo, preocupadas por sí, llenas de amor propio y empeñadas en defender el orgullo, las almas prescinden de Dios, incluso quienes dicen amarlo o confiar en Él.

 Esto las deja a la deriva en el mundo, vagando en tinieblas, enterrándose en el olvido y la negación de Dios, enloqueciendo de miedo y preocupaciones, a la par que generan deseos y acciones de someter, imperar, imponerse, prevalecer.

 Esto lo hacen unos por la fuerza y otros por seducción y engaño, queriendo dar lástima, fingiéndose buenos e interesados, pero no son menos hipócritas y embusteros por ello, al contrario, éstos son mas peligrosos porque engañan.

 Las almas no han abandonado el abismo, no han renunciado a las tinieblas, se han encerrado en sí mismas y se dedican a defenderse miedosamente, lo que consiste en hacerse adorar, perseguir a otros e imponer ser aceptado, demandar atención, etc.

 Con esto demuestran su inmadurez, miedo, debilidad, preocupación, etc., que están dominadas por el egoísmo y su ser miserables para con Dios.

 Para salir del abismo las almas tienen que prestar atención a Dios, olvidarse de sí, mirarlo, buscarlo, aprender a convivir con Él, aprender a obedecerlo, porque así es como también crecen, maduran y se elevan.

 Si no hay crecimiento, no van a dejar de ver tinieblas porque las tinieblas están abajo, para ver el sol es necesario crecer, elevarse, el alma tiene que pasar las nubes que envuelven la tierra y la someten a la confusión y la dejan sumida en el miedo e impregnada de esa humedad que cala hasta los huesos enfriando a las almas, haciendo que apeguen definitivamente el amor, que anulen la voluntad de amar.

 Las almas se empeñan en hacerse adorar y viven en guerra contra todo y todos, así generan orgullo y de esta manera apagan el amor y extinguen la voluntad de amar, quedando a oscuras, en tinieblas, llevando una existencia miserable.

Capítulo III: DEJAR DE BUSCAR EL CIELO EN EL INFIERNO

 Sufrimos las consecuencias de ser miserables para con Dios, de no querer buscarlo, de no querer confiar en Él, de llevar una existencia avara en la que le negamos lugar y parte en nuestra vida.

 Al no permitirle entrar y estar, solo provocamos su ausencia aquella en la que los enemigos espirituales aprovechan para enloquecernos y destrozarnos volviéndonos en este mudo semejantes a ellos.

 Disfrutan en su perversidad elevarnos sin Dios porque pueden destrozarnos, o peor, pueden manipularnos y conducirnos a que nos destrocemos creyendo que nos salvamos.

 Solos nos exponemos a sus embates, maltratos, humillaciones, perversidades, porque nos quedamos postrados y apegaos al suelo aprendemos a reptar y a pasar por el mundo como miserables desamorados.

 Si buscásemos a Dios, seríamos libres porque Él nos guiaría para salir del abismo y de las tinieblas, y porque nos fortalecería y haría crecer para estar por encima de las tinieblas circundantes.

 Ahí abajo, donde solemos arrastrarnos, solo vamos a encontrar miserias, abominaciones, los demonios andan sueltos y las almas se han vuelto semejantes, no podemos esperar nada bueno, no vamos a encontrar algo bueno, al contrario, todo va a ser perverso y nefasto, solo decepciones y desencantos, angustias y maldades vamos a cosechar.

 Debemos dejar de buscar el Cielo en el infierno, abajo no esta el Cielo, el Cielo esta arriba y es ahí donde debemos dirigir la mirada-atención. Esto significa que debemos salir de nosotros mismos, dejar de pedir en derredor nuestro lo que solo vamos a recibir de Dios.

 Tenemos que comprender que el corazón tiene necesidad de Dios, busca a Dios instintivamente, pero si no lo buscamos realmente, terminamos sustituyéndolo inútilmente.

 Eso genera que alcemos ídolos y terminemos decepcionándonos porque a esos ídolos les exigimos la perfección de Dios, la perfección que solo esta en Él, porque Él Es La Perfección.

 Exigiéndolas perfección a otros, nos decepcionamos cuando comprobamos que son imperfectos, o aun peores que nosotros. Ahí los acusamos, también nos acusamos-despreciamos por haber confiado-esperado.

 El error es esperar encontrar en otros lo que solo en Dios esta, la Perfección, la grandeza, Solo Dios Es Dios.

Capítulo IV: SIGUEN LOS PASOS DE satanás Y CONTINÚAN LA OBRA DE JUDAS

 Dios mismo Es El Cielo, por ello es que si lo recibimos hace un Cielo en nuestra vida, y es de esta manera que podemos vivir como en El Cielo, acá en la tierra. Esto requiere amar y obedecer a Dios, como se hace en el Cielo.

 Quienes desprecian a Dios y prescinden de Él, pasan por el mundo como en el infierno en la tierra, o sea, odiándolo, rechazándolo y hasta queriendo imponer que otros hagan lo mismo.

 Observar lo que hacen, obran como los demonios a quienes pertenecen, por aquellos que se dejan manipular mientras que orgullosamente se dicen libres, no aman, se vanaglorian de libertad, pero están obsesionados en imponerse, prevaler, dominar, ganar, imperar.

 No dan libertad y quieren obsesivamente que se les respete su libertinaje infernal y frenético al que llaman ‘libertad’ y que No es otra cosa que la maldita y obsesiva expresión de sus caprichos y venganzas.

 Están hundidos, abismados, encerrados, solo piensan en sí mismos con obsesión, locura desesperación e histeria, se vuelven frenéticos desenfrenados que están obsesionados por imponerse y prevalecer, siempre quieren estar encima, ganar, imperar, hacerse obedecer, aceptar.

 Dicen que se les coarta la libertad cuando ven limitados sus caprichos o no pueden concretar sus ambiciones, mientras que la verdad es que se trata de unos histéricos ambiciosos sumamente perversos y absolutamente abominables que se desesperan por saciar su abismal ego.

 Ególatras orgullosos que han renegado de Dios y que al no reconocer a nadie por sobre sí, se dicen y creen dioses, se adoran a sí mismos mientras que siguen los pasos de satanás.

 Se creen dioses, mas son dementes por elección propia, delirantes de orgullo que se drogan diariamente con soberbia mientras que se excitan con la loca idea que tienen de sí mismos y luego se desesperan por hacerse adorar, servir, obedecer.

 En su histérica egolatría infernal quieren ser tratados como reyes, ser reconocidos como dioses y odian a quienes no creen sus delirios y no conforman sus caprichos. Aunque sean almas, son repugnantes, y aunque estén de paso aun por el mundo, son abominables como los mismos demonios que han llegado a ser siguiendo los pasos de satanás y continuando la obra de judas.

Capítulo V: SE HA DESTERRADO LA PAZ

 Condenando al Señor, despreciándolo, prescindiendo de Él, las almas entran en el delirio de creerse diosas, reinas, de suponer que no han nadie ni nada superior a ellas, y después, comienzan a comportarse conforme su delirio.

 Al comportarse así buscan reconocimiento, aceptación, quieren imponer que otros vean y comprendan, comparan y se sometan a sus delirios, pero chocan otras que son iguales, que no son mejores ni diferentes.

 Ahí es donde se produce un conflicto de orgullos, amas partes están plenamente convencidas de su delirio y exigen por sus supuestos derechos, pero ambas son delirantes, fantasiosas, rebeldes, caprichosas y se encuentran en el error.

 Esto que es grave, pasa a ser peor cuando se trata de quienes tienen autoridad, poder, quienes en el mundo están a cargo de algo y de alguien, porque arrastran eso que esta bajo su perversa autoridad y a quienes lo integran, al error, a las tinieblas.

 Esta es la situación en la que nos encontramos en el mundo, cada cual encerrado en su delirio orgulloso completamente olvidado de Dios y obsesionado con hacerse adorar, mientras que se considera habilitado para odiar y despreciar.

 No solo individualmente, sino que a niveles mas grandes la situación es la misma, por ello es que hay guerras y rumores de guerras, las almas y las naciones se estrellan como locos en un manicomio que van encerrados en su demencia, y luego, se acusan mutuamente sin reconocer el error propio.

 Ahí es donde por el mismo orgullo quieren imponer al otro que reconozca su error, lo acusan, odian, buscan prevalecer, pero siguen creciendo en egoísmo, perversidad, ceguera, deformándose en la constante voluntad de odiar.

 Desgraciadamente se ha dejado a Dios afuera, no es que Él haya querido quedar aparte del destino de la humanidad, las almas no lo han querido recibir, y por ello es que en la ausencia de Dios que se ha provocado fermentan estas inmundicias y las almas se estrellan endemoniadas unas contra otras sin remedio, salida o solución.

 Estamos en el momento en el que el Apocalipsis dice que se ha desterrado la paz, y como esta dicho es que se cumple: Por haber echado a Dios, por haberse encerrado en el orgullo, por haberse obsesionado con conformar las siempre insaciables ambiciones, etc.

Capítulo VI: bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XXIV): CRISTO Y ANTICRISTOS EN EL MUNDO

 Las almas que han renunciado a sí mismas y han buscado y aceptado al Señor, lo tienen, lo viven, lo sienten, es decir, Él Vive en ellas y en el mundo por medio suyo.

 Ha entrado en la vida de esas almas que lo eligieron y ahí se asentó y descansa, Su Corazón-Espíritu, late en esas almas, su Reino crece y es así como Esta Vivo y Presente, es así como ha Vuelto al mundo para bien de muchos.

 Acá es donde muchas almas se confunden, quieren ver a un Ser bajando espectacularmente del Cielo fulgurante y con pompa y ostentación de artistas ególatras inútiles que solo quieren adoración.

 El Señor Viene a Salvar almas, o sea, viene a trabajar, o a dar espectáculos y a hacerse adorar, esas cosas se las dejamos a los anticristos, falsos profetas, etc., a toda esa caterva de orgullosos infernales al servicio de satanás que reclaman adoración para el inmundo abismo en el que se han convertido.

 Los farsantes se desesperan por llenarse, consolarse, saciar su abismo-vacío, eso que generaron en sí al no amar a Dios, al negarse a aceptarlo, y lo logran cuando obtienen adoración.

 Para eso es que construyen una imagen, para eso es que viven superficialmente en, por y para las apariencias, engañándose y queriendo engañar, porque están desesperados por librarse del abismo que han generado, el pozo en el que se han hundido, ese vacío-ausencia de Dios que provocaron al rechazarlo.

 El Señor Viene a rescatar a las almas que desean abandonar sus malos caminos, que dejan de idolatrar a infelices llenos de orgullo y delirantes de soberbia que se desesperan por ser adorados y que se han convertido en instrumentos satánicos para perder a las almas.

 Entra silenciosamente, sin hacer escándalo, entra en la vida diaria, personal, pide permiso, va compartiendo los hechos cotidianos, y así va formando una relación en la que puede hallarse Vivo y Presente.

 No viene para adular ni para hacerse adorar, viene para Salvar y eso lo hace diariamente corrigiendo  alas almas, conduciéndolas para que abandonen el abismo y dejen de servirse a sí mismas porque en realidad ahí es donde están sirviendo al orgullo-vacío-abismo, o sea, a aquel que en el infierno reina, satanás.

 Tienen que dejar de valerse por cuenta propia y aprender a prestar atención a Dios y a confiar en Él si desean ser verdaderamente libres.


SE CUMPLE EL TERCER SECRETO DE FÁTIMA:

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (I):


bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (III): FALSA MISERICORDIA, VENENO DE satanás:

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (IV): LA VERDADERA RELIGIÓN:

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (V):  EL TEMPLO QUE DIOS SE PREPARÓ:

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (VI):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (VI Bis):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (VII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (VIII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (IX):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (X):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XI):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XIII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XIV):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XV):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XVI):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XVII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XVIII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XIX):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XX):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XXI):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XXII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XXIII):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XXIV):

bergoglio, ANTICRISTO, FALSO PROFETA (XXV):

LA PROSTITUTA O RAMERA DEL APOCALIPSIS Y bergoglio: http://jorgelojo12.blogspot.com.ar/2014/01/2014-la-prostituta-o-ramera-del.html



VERDADERA Y FALSA RELIGIÓN:

IGLESIA HIPPIE:

FIN DE LAS RELIGIONES:

Capítulo VII: UN ALTAR PARA DIOS O UN NIDO PARA DEMONIOS

 Al no recibir al Señor, no podemos ser defendidos por Él, si le hiciésemos un poquito de lugar, si le diésemos el tiempo necesario, Él podría guiarnos, conducirnos, defendernos, encaminarnos, ir solucionando lo que nos aqueja y desenredando.

 Soberbiamente queremos tener el control, pero no sabemos vivir, no sabemos ni lo que hacer en el mundo, entonces, lo que acabamos haciendo es perdernos descontrolados, enfurecidos, obsesionados con tener el control.

 Peleamos contra todos, incluso hasta contra Dios, peleamos por tratar e tener el control y por evitar que nos lo quiten, pero no vemos que nos convendría perder el control a manos de Dios.

 Perder el control a manos de Dios significa dejarlo a Él libre de ser y hacer, permitiéndole que nos guíe, conduzca, gobierne, encamine, porque a la vez nos purifica porque obra con Espíritu pudiendo hacer lo que dice. Simplemente recordar que por su Palabra todo fue hecho.

 Si no lo buscamos, si no confiamos y no lo seguimos, tenemos que aceptar las consecuencias de hallarnos sumergidos en el abismo donde impera satanás. Esto llevado a las consecuencias materiales determina que el cerdo infernal reine por medio de sus anticristos, esos farsantes ególatras desesperados por ser adorados y que se creen dueños del mundo y del destino de las almas.

 Si se creen dueños del mundo y del destino de las almas, debemos dejar e darles la razón, porque lo son mientras no le damos a Dios el lugar que le es debido.

 Mientras compartimos la alineación de soberbia infernal, estamos sometidos a satanás y éste impera haciéndose obedecer, servir, adorar, etc., pero si empezamos a obedecer a Dios, el enemigo no tiene ya lugar donde meterse mas que su propio abismo.

 Si las almas son abismo de egolatría, puede meterse en la vida de las almas porque son como su infierno, de ahí la necesidad de convertir el alma en un altar para Dios y no un abismo para demonios.

 Es un altar para Que Dios Baje-Vuelva porque se eleva un tributo de amor, una ofrenda, verdadero sacrificio que Él puede tomar, donde e puede Encarnar.

 Si el corazón es un abismo, es un altar para satanás donde éste se encarna y por el que puede estar presente en el mundo.

 El que elige amar a Dios, eleva un altar a Él, mientras que el que elige adorarse a sí, construye un altar para demonios, y es así como Dios puede volver por un alma que lo ama, y como satanás puede hacerse presente por medio de un alma que no ama a Dios y le rinde culto a su propia imagen.


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